el seminario

qué es Uguburú

Uguburú es un nombre que no quiere decir nada, pero que por ello mismo puede acabar diciéndolo todo. La denominación de nuestro seminario se decidió buscando una palabra huérfana, un término nómada en busca de significado, toda vez que es eso, significado, sentido, es lo que nos proponemos construir con nuestra acción.

Nuestro seminario se conforma a partir de un grupo heterogéneo y transversal, en el que tanto docentes como discentes, sin exclusión de personas interesadas y profesionales de distintos ámbitos, trabajan de igual a igual al servicio de la investigación, promoción y exploración de las posibilidades que tiene para el desarrollo humano la literatura infantil y juvenil. Para ello, nos basamos en dos principios: enfoque humanista y extensión universitaria.

enfoque humanista

Nuestro seminario surgió en una facultad de educación (en concreto, la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada), pero no tanto –aunque también– con la voluntad de influir en la vida académica considerada en sí misma cuanto de llevar a esta la dimensión humanista en el abordaje de la literatura infantil y juvenil.

Así pues, aunque nuestras actividades pudieran entenderse por su marco de origen como propias del campo de las ciencias sociales, nos anima el propósito de revitalizar y aplicar, allá donde sea posible, una gran tradición de pensamiento, la humanista, en el ámbito específico de la literatura infantil y juvenil, con especial voluntad de intervención en el mundo educativo, donde pensamos tiene más cabida que nunca, dado el presente incierto que vivimos.

extensión universitaria

En Ugububurú pensamos que la literatura, y más en concreto la llamada infantil y juvenil, representa una forma de racionalidad que está íntimamente ligada al desarrollo de algunas capacidades fundamentales de las que depende el bienestar humano (el desarrollo de la imaginación, la necesidad de dar cuenta de realidades complejas a través de la lectura y la escritura literarias o el potencial socializador y educativo del juego, entre otras).

Pensamos, dada nuestra condición universitaria, que todas estas cosas nos conciernen de una manera singular, de modo que nuestro trabajo cobra especial sentido cuando se orienta a hacer de la universidad, el espacio en el que desarrollamos nuestras actividades, el espacio de encuentro en el que construir conocimiento en común para y con el resto de agentes sociales.